PHILIPSBURG, Sint Maarten — Los Servicios Judiciales e Institucionales (J&IS) y el Tribunal de Tutela (CoG), conscientes del reciente debate público sobre el castigo corporal y la disciplina física de los niños, hacen un llamado a los padres y cuidadores a practicar una crianza positiva, respetuosa y libre de violencia. El llamado surge tras un reciente caso judicial relacionado con graves abusos contra un menor, que generó una discusión más amplia sobre el castigo corporal, el maltrato infantil y las responsabilidades legales de padres y cuidadores. Las autoridades enfatizan que las golpizas repetidas que provocan lesiones graves no constituyen disciplina, sino abuso. Ningún niño debería tener miedo en su propio hogar ni vivir con temor de la persona responsable de su seguridad y cuidado.
Castigo físico no es disciplina
Golpear, abofetear, azotar o utilizar objetos como cinturones, palos, zapatos u otros artículos para castigar a un niño es inaceptable. Las autoridades también advierten que corregir físicamente a un niño mientras se está enojado puede ser especialmente peligroso, ya que la ira puede llevar rápidamente al uso excesivo de la fuerza, lesiones y daños emocionales a largo plazo. Aunque algunos padres crecieron experimentando castigos físicos y pueden considerarlos una forma normal de disciplina, J&IS y el CoG señalan que lo que ayudó a muchos de esos niños a convertirse en adultos responsables fue la presencia de cuidadores amorosos e involucrados, límites claros, estructura y buenos ejemplos, no el castigo físico en sí.
Disciplina con firmeza y cariño
Una disciplina efectiva no significa elegir entre ser firme o ser amable. Los niños necesitan ambas cosas. Algunas estrategias de disciplina positiva incluyen:
- Establecer reglas claras y apropiadas para la edad.
- Dar instrucciones de manera calmada.
- Aplicar consecuencias lógicas y consistentes.
- Crear rutinas y estructuras en el hogar.
- Reconocer y elogiar los comportamientos positivos.
- Tomarse un momento antes de responder cuando se está enojado.
- Escuchar al niño y hablar sobre su comportamiento y sus consecuencias.
- Utilizar recompensas y consecuencias para enseñar responsabilidad.
- Buscar ayuda cuando el comportamiento se vuelve difícil de manejar.
Las autoridades recuerdan que los padres también pueden sentirse frustrados, cansados o abrumados, especialmente al enfrentar responsabilidades laborales, económicas y familiares. Sentirse así no convierte a alguien en un mal padre. Lo importante es cómo se manejan esos momentos. Se recomienda hacer una pausa, buscar apoyo y responder de una manera que ayude al niño a aprender, en lugar de causarle daño.
Protección de los niños
Cuando la seguridad de un niño está en riesgo, las autoridades de protección infantil pueden intervenir. Esto puede incluir colocar al menor con familiares responsables, una familia de acogida o, cuando sea necesario, en un centro residencial. Estas medidas buscan proteger al niño y brindarle el apoyo necesario para enfrentar el trauma causado por el abuso. Todo niño tiene derecho a crecer libre de violencia, lesiones, humillación y miedo.
Programa de Apoyo para una Crianza Positiva
J&IS y varias instituciones de Sint Maarten ofrecen el Positive Parenting Support Program, un programa que brinda a padres y cuidadores herramientas prácticas para:
- Manejar comportamientos difíciles.
- Fortalecer la comunicación.
- Establecer límites sin violencia.
- Construir relaciones familiares más seguras.
- Afrontar de manera efectiva los desafíos cotidianos de la crianza.
Más información sobre el programa y las próximas capacitaciones será compartida con la comunidad durante las próximas semanas.
¿Dónde denunciar el abuso infantil?
Tribunal de Tutela (Court of Guardianship) +1 721 542-4110 📧 [email protected] Instagram: @voogdijraadsxm Facebook: Court of Guardianship / Voogdijraad SXM
Información sobre el programa de crianza positiva
Los Servicios Judiciales e Institucionales (J&IS) +1 721 542-3449, +1 721 585-0281 📧 [email protected] Sitio web de J&IS Facebook e Instagram: foundationjisxm Proteger a los niños es responsabilidad de todos. Sint Maarten debe ser una comunidad donde los niños sean guiados con cuidado, corregidos con respeto y protegidos de la violencia.







































