El 5 de septiembre de 1995, el Huracán Luis, uno de los ciclones más devastadores de la historia reciente del Caribe, afectó gravemente a Sint Maarten, Saint Martin, San Bartolomé, Anguila y otras islas de las Antillas Menores.
Luis llegó a la región como un huracán de categoría 4. El 5 de septiembre, su centro pasó aproximadamente 55 kilómetros al norte de Sint Maarten, mientras la isla experimentaba vientos extremadamente fuertes y lluvias intensas.
Un recuerdo que permanece en Sint Maarten
De acuerdo con el Sint Maarten National Heritage Foundation & Museum, el huracán golpeó la isla entre el 5 y 6 de septiembre de 1995, dejando una profunda huella en la memoria colectiva de sus habitantes.
Los registros históricos señalan que en el Aeropuerto Princess Juliana se registraron vientos sostenidos de aproximadamente 114 mph (183 km/h) y que las lluvias entre el 4 y el 6 de septiembre alcanzaron alrededor de 200 mm, con cantidades superiores en algunas zonas.
Los daños fueron enormes. Viviendas, negocios, infraestructura, embarcaciones, redes eléctricas y sistemas de comunicación resultaron afectados. La información histórica estima que más del 90 % de las construcciones de Sint Maarten sufrieron daños o quedaron destruidas.
El impacto humano también fue significativo. El informe preliminar de NOAA registra víctimas mortales en las islas afectadas, incluyendo nueve fallecidos en St. Martin, mientras que otras fuentes históricas registran cifras diferentes para la parte neerlandesa de la isla.
Una fecha para recordar
A 31 años de aquel acontecimiento, el recuerdo del Huracán Luis forma parte de la historia de Sint Maarten y sirve también como recordatorio de la fuerza de los fenómenos naturales, la importancia de la preparación y la necesidad de contar con sistemas de alerta y planes de emergencia efectivos.
El paso de Luis cambió para siempre la historia de la isla y quedó grabado en la memoria de una generación.








































