PAÍSES BAJOS (LA HAYA) – El lunes 15 de septiembre de 2025 se celebró el Día Internacional de la Democracia. Este día brindó la oportunidad de analizar el estado de la democracia en el mundo.
La democracia es tanto un proceso como un objetivo, y solo con la plena participación y el apoyo de la comunidad internacional, los órganos de gobierno nacionales, la sociedad civil y las personas, el ideal de la democracia puede convertirse en una realidad para todos, en todas partes.
Las Naciones Unidas (ONU): La democracia se fortalece en las personas, sus voces, sus decisiones y su participación en la configuración de sus sociedades. Florece cuando se protegen los derechos, especialmente los de quienes suelen ser más excluidos.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, destacó “la valentía de las personas de todo el mundo que están moldeando sus sociedades a través del diálogo, la participación y la confianza”, y consideró que estos esfuerzos son más vitales que nunca “en un momento en que la democracia y el Estado de derecho se ven amenazados por la desinformación, la división y la reducción del espacio cívico”.
La Ministra Plenipotenciaria de Sint Maarten, Dra. Gracita Arrindell, afirmó que, ante los actuales acontecimientos mundiales, debe haber un compromiso global renovado con los valores democráticos. “Estoy totalmente de acuerdo con el mensaje del Secretario General de la ONU, Guterres.
En 2025, el panorama mundial de la democracia se enfrenta a desafíos sin precedentes. El auge de la desinformación, impulsado por las sofisticadas tecnologías digitales y las plataformas de redes sociales, ha erosionado la confianza pública en las instituciones y el proceso electoral en todo el mundo.
La ansiedad económica, exacerbada por los recientes acontecimientos mundiales y los cambios geopolíticos, también ha contribuido a una creciente insatisfacción con la gobernanza democrática, ya que muchos ciudadanos sienten que sus gobiernos no están atendiendo sus necesidades fundamentales.
Esta confluencia de factores ha creado un entorno frágil donde los principios de elecciones libres y justas, el Estado de derecho y la protección de las libertades civiles se ven constantemente amenazados.
A pesar de estos factores, la importancia de la democracia en 2025 sigue siendo tan crucial como siempre. Es el sistema que permite transiciones pacíficas de poder, exige responsabilidades a los líderes y proporciona un marco para abordar problemas sociales complejos mediante el diálogo abierto y el compromiso.
Las instituciones democráticas son esenciales para construir sociedades resilientes y receptivas. Los desafíos de 2025 no son una señal del fin de la democracia, sino un duro recordatorio de la vigilancia y la participación activa que se requieren de la ciudadanía para defender y fortalecer estos principios fundamentales para las generaciones futuras.
Debemos seguir abogando por que nuestros ciudadanos comprendan las funciones y el impacto de instituciones como nuestro Parlamento, los Consejos Superiores de Estado, como el Consejo de Asesoramiento, la Sala General de Cuentas, el Defensor del Pueblo, el Consejo Económico Social y otras entidades como la Sala de Integridad y el Tribunal Constitucional.
La supervivencia y el crecimiento de nuestra joven nación como un país basado en el Estado de derecho dependen de la adopción de los ideales de nuestra democracia y sus instituciones, que, si bien no son perfectas, no podemos darlas por sentadas. ¡Viva la democracia!, declaró la Ministra Plenipotenciaria Dra. Gracita Arrindell.
El 15 de septiembre de 2025 se celebró por 18.ª vez a nivel mundial el Día Internacional de la Democracia 2025.
















