PHILIPSBURG, Sint Maarten – El Tribunal de Primera Instancia tenía previsto examinar el miércoles 16 de septiembre el caso penal relacionado con el presunto maltrato y la privación ilegal de libertad de un empleado.
Uno de los sospechosos debía comparecer ante el tribunal. El caso ya había sido aplazado en julio, con la previsión de que el procedimiento pudiera continuar a mediados de septiembre.
Sin embargo, el juez de instrucción debe tomar declaración primero a varios testigos.
Debido a problemas de agenda, estas diligencias están previstas para el mes de noviembre.
Por consiguiente, el tribunal aplazó el caso sin fijar una nueva fecha para la audiencia.
El procedimiento continuará una vez que se hayan realizado las declaraciones de los testigos.








































