Kralendijk, Bonaire – La Organización de Derechos Humanos de Bonaire (BHRO) desea alertar al público tras el lanzamiento de una campaña en redes sociales por parte del Instituto de los Países Bajos para los Derechos Humanos. Dicha campaña tiene como objetivo informar a los residentes de Bonaire, St. Eustatius y Saba sobre los derechos humanos en la vida cotidiana, incluyendo aspectos como el costo de vida, la vivienda, la atención sanitaria, la educación y otras condiciones básicas de vida.
La BHRO apoya firmemente la educación en derechos humanos. Sin embargo, nuestra principal preocupación es que la información proporcionada al público refleje con exactitud las realidades vividas y las violaciones de derechos humanos que se experimentan en nuestras islas. Por ello, la BHRO anima a los residentes a evaluar de manera crítica la información presentada a través de esta campaña.
Esta inquietud se basa en la experiencia directa de la BHRO durante la revisión de los Países Bajos por parte del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CESCR) de la celebrada en Ginebra los días 16 y 17 de septiembre de 2025. En dicho proceso, la BHRO se desplazó a la sede de las Naciones Unidas en Ginebra para exponer sus preocupaciones sobre información relativa a Bonaire que, a nuestro juicio, no reflejaba adecuadamente las condiciones reales sobre el terreno.
Cabe destacar que las conclusiones posteriores de la ONU señalaron graves disparidades y preocupaciones persistentes en cuanto al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales. El Comité también expresó su inquietud por la escasez de información sobre la implementación de estos derechos en Bonaire, Saba y St. Eustatius. Para la BHRO, estas conclusiones son especialmente importantes, ya que refuerzan nuestra preocupación de que las realidades vividas por la población de las islas no se reflejaban adecuadamente en la información presentada a nivel internacional.
La BHRO proporcionó a la ONU información obtenida directamente sobre el terreno en relación con la pobreza, el elevado costo de vida, la vivienda, la atención sanitaria, la educación, la discriminación, la desigualdad y el disfrute desigual de los derechos fundamentales. Las aportaciones de la BHRO ayudaron a trasladar las realidades vividas por la población directamente ante el mecanismo internacional de derechos humanos.
A la BHRO también le preocupa la financiación que el Gobierno neerlandés otorga a dicho Instituto. Cuando una institución recibe fondos del mismo Estado cuya actuación en materia de derechos humanos debe examinar de forma independiente, resultan esenciales la transparencia y unas salvaguardias eficaces. Tal relación plantea interrogantes legítimos sobre la independencia institucional, la posible influencia en la información presentada y la narrativa comunicada tanto al público como a los mecanismos internacionales de derechos humanos. ¿Por qué el Instituto de los Países Bajos para los Derechos Humanos no cuestiona si la incorporación de Bonaire al orden constitucional neerlandés —realizada haciendo caso omiso de los deseos expresados y de la decisión democrática del pueblo bonairense, y bajo condiciones de desigualdad de derechos— es compatible con el Artículo 1 tanto del PIDCP como del PIDESC, que reconoce el derecho fundamental de todos los pueblos a la libre determinación, en virtud del cual establecen libremente su condición política y proveen a su desarrollo económico, social y cultural?
Por ello, la BHRO insta a los habitantes de Bonaire, Statia y Saba a mantenerse informados, formular preguntas, documentar sus experiencias y evaluar de manera crítica si la información presentada se corresponde con la realidad que viven a diario.
La educación en derechos humanos es importante, pero nuestra gente merece información que sea independiente, precisa, transparente y basada en su realidad vivida.








































