Florín: advertencia sobre el lavado de dinero y los riesgos financieros (delictivos)
PHILIPSBURG, Sint Maarten – Sint Maarten y Curaçao están experimentando una transición histórica: la introducción del florín del Caribe. Con este cambio, el florín de las Antillas Neerlandesas actual será reemplazado por el florín del Caribe. Si bien este cambio marca un hito importante para el panorama financiero de Sint Maarten y Curaçao, también conlleva considerables riesgos financieros (delictivos). El Banco Central de Curaçao en Sint Maarten (CBCS) y la Unidad de Inteligencia Financiera de Sint Maarten (UIF) enfatizan la importancia de la vigilancia y la cooperación para prevenir el uso indebido durante este período de transición.
Los períodos de transición de una moneda antigua a una nueva pueden ser vulnerables al lavado de dinero y los delitos financieros. Es importante que todos los proveedores de servicios bajo la supervisión del CBCS y la UIF sean conscientes de los riesgos de un mal uso de esta oportunidad. Se recomienda a los proveedores de servicios que fortalezcan aún más su marco de prevención del lavado de dinero, la financiación del terrorismo y la financiación del terrorismo (CFP). Esto implica monitorear de cerca los patrones de transacción de los clientes.
La introducción del florín caribeño puede presentar ciertos riesgos y desafíos, entre ellos:
- Depósitos sospechosos: depositar efectivo sin una fuente o propósito claros;
- Fraude en el cambio de divisas: convertir fondos obtenidos ilegalmente en la moneda antigua a la nueva, creando la apariencia de que la moneda antigua se obtuvo legalmente;
- Compra de bienes de lujo con efectivo, como bienes raíces, joyas y vehículos; – Comprar fichas de casino con moneda antigua obtenida ilegalmente y cambiarlas por moneda nueva tras un mínimo o ningún juego.
Los delincuentes buscan pasar desapercibidos y mantener el anonimato. Por lo tanto, los proveedores de servicios deben estar alerta y, considerando las diversas técnicas de lavado de dinero, implementar medidas preventivas adecuadas a sus operaciones comerciales (productos, servicios, cartera de clientes, canales de distribución).
Es crucial que las instituciones supervisadas se mantengan alertas e informen oportunamente a la UIF sobre las transacciones inusuales para proteger la integridad del sistema financiero y garantizar una transición fluida al florín caribeño.