PHILIPSBURG, Sint Maarten – Hoy es 1ro de septiembre de 2023, día en el que constitucionalmente el presupuesto del país para 2024 debería estar en el Parlamento. En los próximos días, el 12 de septiembre, se inicia un nuevo año Parlamentario con la obligación constitucional para que el Gobernador o quien éste designe presente las intenciones de gobierno para el año 2024. Afirmó lA líder del PD en un comunicado emitido el 1ro de septiembre.
“Esta camada de Ministros es famosa por despreciar a nuestros altos consejos de estado en numerosas ocasiones, y continúan burlándose del Parlamento. Mientras que en nuestra isla hermana de Curaçao se debate sobre la autoridad de ese Parlamento para aplazar la presentación del presupuesto hasta una fecha posterior, en St. Maarten el Ministro de Finanzas ni siquiera se preocupa de informar al Parlamento que el presupuesto no llegará a tiempo.
Hay que decirlo nuevamente: el mismo Ministro que el 25 de junio de 2019 hizo cola para apoyar una moción que expresaba desconfianza en el ex Ministro de Finanzas P. Geerlings, debido, entre otras cosas, a la presentación tardía del presupuesto del país”.
La Parlamentaria Wescot continuó: “Me pregunto si el gobierno es siquiera consciente de las piedras angulares de nuestra democracia: la supervisión y el derecho presupuestario de aquellos elegidos por el pueblo, los miembros del Parlamento, a supervisar las acciones del gobierno. Con este tipo de travesuras por parte del consejo de Ministros, no es de extrañar que el gobierno siga intacto. Nadie se atreve a amonestar al otro y no hay liderazgo, salvo que cada Ministro proteja su propio pellejo”.
La Ordenanza sobre Responsabilidad, una ley inferior, permite que el presupuesto del año anterior se utilice como base para la gestión del gobierno, si no hay un presupuesto anual aprobado. Sin embargo, esto no reemplaza la obligación constitucional de presentar un presupuesto antes del 1ro de septiembre del año anterior, explicó la Parlamentaria Wescot.
“El Parlamento está siendo constantemente marginado y el gobierno parece no dejarse intimidar por lo que sus acciones le están haciendo a nuestra frágil democracia. La democracia es el derecho del pueblo a opinar en los asuntos gubernamentales a través de las personas elegidas por él para el Parlamento. El Parlamento tiene la obligación de examinar la acción del gobierno y fijar su presupuesto”.
El presupuesto de 2023 que debe modificarse es otro flagrante desprecio por el Parlamento, prosiguió la Parlamentaria.
“El gobierno está felizmente educando a la población sobre cuestiones electorales, pero se olvidan de lo más sagrado, es decir, el gobierno del pueblo y me apresuro a agregar ‘todo el pueblo’”.
“Este gobierno es de “haz lo que digo y no lo que hago”. Hacen la vista gorda ante las infracciones en toda la isla, siempre y cuando puedan disfrutar de una sesión de fotos y largos comunicados de prensa autoelogiados.
















