Carta de intención confirma una estrecha colaboración y la responsabilidad compartida en materia de seguridad en el Caribe
BRIDGETOWN, BARBADOS – Los Países Caribeños comparten una historia común, una rica cultura y un profundo sentido de conexión. También enfrentan desafíos comunes: la persistente violencia armada, la vulnerabilidad a los ciberataques y la amenaza del crimen organizado transnacional. Por ello, la cooperación regional es de vital importancia.
La semana pasada, esta cooperación se vio visiblemente reforzada: el Jefe de Policía de la Fuerza de Policía de Sint Maarten, Comisionado Carl John; el Jefe de Policía de la Fuerza de Policía de Curaçao, Comisionado Raymond Ellis; y el Jefe de Policía de la Fuerza de Policía de los Países Bajos del Caribe, Comisionado Alwyn Braaf, firmaron, en coordinación con sus Ministros responsables, junto con el Teniente Coronel Michael Jones, Director Ejecutivo de CARICOM IMPACS, una carta de intención que fortalece aún más sus lazos. Jones ha enfatizado desde hace tiempo la necesidad de la cooperación regional y declaró anteriormente: «El impacto devastador de las armas ilegales en el Caribe es innegable. Solo juntos podemos contrarrestar esta amenaza y construir sociedades más seguras para nuestra gente».
La cooperación no se queda en el papel. En junio, se impartió una capacitación forense de cinco días en Sint Maarten, en colaboración con el Centro de Ciencias Forenses de Trinidad y Tobago. En septiembre, se realizará una nueva capacitación, esta vez centrada en el crimen organizado y las armas de fuego. También se están implementando medidas en el ámbito de la ciberdelincuencia.
El Centro de Fusión contra la Ciberdelincuencia en Barbados apoya a los países en el fortalecimiento de su resiliencia digital. Además, esta cooperación contribuirá significativamente a la lucha contra la violencia armada, el tráfico de migrantes y la trata de personas en la región.
Un elemento central de los acuerdos es la importancia del intercambio de información. Ya sea en materia de pericia forense, amenazas digitales o delincuencia transfronteriza, mediante el intercambio de datos, señales y análisis, los países aumentan su eficacia conjunta. Por ejemplo, los países comenzarán a compartir sus listas de vigilancia, lo que dificultará considerablemente la libre circulación de delincuentes en la región. En este proceso, es crucial recibir retroalimentación oportuna, lo que permitirá al siguiente país anticipar la llegada de nuevos delincuentes.
Durante su visita a Barbados, los Jefes de Policía conocieron las instalaciones de CARICOM IMPACS. Intercambiaron experiencias sobre sus propias fuerzas y conversaron sobre la cooperación que ya mantienen dentro de la Junta de Jefes de Policía. Esta colaboración existente proporciona una base sólida sobre la que construir.
El papel de los líderes Policiales de la Región Caribeña del Reino en la región en general está creciendo visiblemente. Por ejemplo, el Jefe de Policía de Sint Maarten fue elegido recientemente Primer Vicepresidente de la Asociación de Comisionados de Policía del Caribe (ACCP), un reconocimiento a la contribución de los Países del Reino a la estructura de seguridad regional.
Los Países Caribeños son jóvenes, pero su cooperación se está desarrollando rápidamente. La carta de intención subraya la convicción compartida de que solo mediante el compromiso conjunto, acuerdos prácticos y un intenso intercambio de información, la región puede volverse más resiliente contra la violencia, las ciberamenazas y el crimen organizado. De esta forma, desde la semana pasada se ha hecho una contribución concreta a una región del Caribe más segura.

















