Kralendijk, Bonaire – Al despedirse de Bonaire tras la organización de una conferencia jurídica sobre el caso de Bonaire, impartida por la Dra. Byron-Cox, la organización conmemoró una semana histórica en la que las voces de las mujeres y niñas de Bonaire fueron escuchadas y reconocidas personalmente en las más altas esferas de las Naciones Unidas.
Como parte de su continuo compromiso con las Naciones Unidas, la BHRO participó recientemente en el Foro de la Sociedad Civil con S.E. Annalena Baerbock, Presidenta del 80.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la Sede de las Naciones Unidas.
También recientemente, durante la Audiencia Global Multisectorial en preparación para la CSW70, la BHRO realizó una intervención basada en la realidad de una comunidad que aún está sujeta a formas modernas de dominación colonial. La intervención destacó cómo estas condiciones se ven reforzadas por un pequeño grupo de élites locales y actores políticos corruptos que ejercen un control desproporcionado sobre la economía y el sistema político. La Oficina de Derechos Humanos de Bonaire (BHRO) enfatizó que las mujeres y niñas en Bonaire enfrentan una exclusión sistémica de la toma de decisiones, las oportunidades económicas y el acceso a los servicios públicos, incluyendo la persistente marginación del idioma local en la gobernanza, la justicia y la vida institucional. Estas dinámicas estructurales, subrayó la BHRO, profundizan la desigualdad y silencian las voces de la comunidad.
La audiencia multisectorial — un componente integral del proceso de revitalización de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) y del Pacto para el Futuro — reunió a actores de la sociedad civil de contextos locales, regionales y globales. En este foro, la BHRO subrayó que la igualdad de género no puede lograrse cuando las estructuras coloniales, la concentración del poder económico y las prácticas políticas corruptas niegan a las comunidades una participación significativa en la construcción de su propio futuro.
Tras la intervención, se produjo un momento extraordinario e inesperado. Su Excelencia Nyaradzayi Gumbonzvanda, Subsecretaria General de las Naciones Unidas, solicitó una reunión personal con representantes de la Organización de Derechos Humanos de Bonaire. A través de su oficina, la delegación de la BHRO fue invitada a dialogar directamente con ella, un gesto de reconocimiento sin precedentes.
Su Excelencia expresó que el testimonio sobre Bonaire la había conmovido profundamente y destacó el profundo impacto humano, cultural y social de las cuestiones planteadas. Solicitó información de contacto directo, lo que indica un compromiso genuino al más alto nivel de las Naciones Unidas. Este momento marcó un cambio significativo: de una invisibilidad prolongada a un reconocimiento directo.
Este encuentro ha fortalecido la determinación de BHRO de seguir defendiendo los derechos, la dignidad y la visibilidad de las mujeres y niñas de Bonaire. Reafirmó una verdad fundamental: cuando las comunidades denuncian la injusticia con claridad y persistencia, incluso los sistemas más arraigados ya no pueden permanecer indiferentes.

















