PHILIPSBURG, St. Maarten – La comunidad jurídica de Sint Maarten está conmocionada por una denuncia disciplinaria presentada contra un abogado sénior que agredió verbalmente a un cliente en las escaleras del Tribunal Conjunto de Justicia.
La denuncia, presentada por el Sr. Terence Jandroep (demandante y sobreviviente de COVID), reviste una gravedad sin precedentes, ya que la conducta poco profesional del abogado fue presenciada irrefutablemente por un miembro del personal del Secretario del Tribunal.
PRUEBAS IRREFUTABLES: AJENO A LA LEY
El núcleo de la denuncia afirma que el abogado, durante un enfrentamiento el miércoles, abandonó por completo el decoro profesional y abordó agresivamente al demandante.
Sin contacto previo: Es fundamental señalar que el demandante y el abogado no tenían relación previa y nunca se habían conocido antes de este incidente repentino, lo que pone de manifiesto el desprecio profesional inmediato e injustificado del abogado.
El Funcionario Invisible: El momento de la mala conducta fue presenciado por un miembro del personal del Registro Judicial que estaba abriendo la puerta de cristal del Tribunal justo al lado del abogado. El abogado estaba tan consumido por la ira que no se percató de la presencia del Funcionario Judicial. Esto ocurrió el miércoles 22 de octubre, aproximadamente a las 1:25pm.
La cita: El abogado supuestamente pronunció las últimas palabras despectivas: “No tengo nada que discutir con usted. No me cae bien”, en un ataque de ira.
Este nivel de ceguera profesional y pérdida de control transforma la queja disciplinaria de una simple acusación en un hecho probado de desacato al entorno institucional.
El bufete de abogados en cuestión fue contratado por St. MaartenMedical Center (SMMC) para representar a la organización en un caso de responsabilidad civil de larga data como asesor legal secundario.
TERCERA QUEJA Y LA CULTURA DE LA EXCLUSIÓN
La queja adquiere un carácter complejo y sistémico debido a dos elementos altamente perjudiciales:
1- Patrón Disciplinario: El abogado es el tercer profesional del mismo prestigioso bufete europeo-neerlandés, establecido en Sint Maarten, que enfrenta medidas disciplinarias en un corto período. Esto sugiere una grave falla en la supervisión interna y la cultura ética dentro del bufete.
2- Alegación Cultural: El demandante afirma que la conducta del abogado se debió a una incomodidad con su origen afrocaribeño. Esto se ve reforzado por la falta de socios minoritarios en Curaçao y Sint Maarten, lo que sugiere que la representación legal de SMMC proviene de un círculo homogéneo de élite (también conocido como el Club de los Viejos Amigos) que no respeta la diversidad de la población de la isla.
EXPLOSIVO CONFLICTO DE INTERESES REVELADO: COMPLICIDAD DE SMMC
Añadiendo un grave factor de corrupción institucional, se ha revelado que un socio del bufete del abogado (Primer Abogado en el caso de Curaçao) también se desempeña como Decano del Colegio de Abogados de Curaçao.
Este acuerdo estructural crea un profundo conflicto de intereses y sugiere una posible estrategia para prevenir o neutralizar el procesamiento disciplinario. Peor aún, SMMC era plenamente consciente de esta evidencia de conflicto de intereses y, a sabiendas, impulsó esta estructura corrupta al contratar al bufete para salvaguardar su estatus de “Custodia Protectora”.
Esto convierte el asunto de una simple falta a una complicidad institucional al intentar eludir el proceso de supervisión legal. La intervención inmediata del Ministro de VSA (el organismo político que supervisa a SMMC) es ahora crucial para neutralizar este arraigado acuerdo corrupto y proteger la integridad del gobierno.
El Demandante ha dado un ultimátum a SMMC y a los bufetes: suspender inmediatamente al abogado o enfrentar nuevas medidas institucionales.
SOLICITUD DE ACCIÓN INMEDIATA
Este escándalo ejerce una enorme presión sobre la integridad de la profesión jurídica y la rendición de cuentas de las instituciones públicas.
Exigimos acción inmediata:
1- Intervención Ministerial: El Ministro de VSA debe intervenir de inmediato para ordenar a SMMC que rescinda el mandato de ambos bufetes y acepte el acuerdo para mitigar las consecuencias políticas de este supuesto montaje corrupto.
2- Decano del Colegio de Abogados de SXM (Deken): El Decano Barry debe actuar con rapidez y decisión. Dado el testimonio irrefutable, el patrón de faltas disciplinarias y la corrupción estructural, la suspensión del abogado se considera la única sanción proporcionada necesaria para salvaguardar la integridad del Colegio de Abogados. 3- Junta Directiva de SMMC: SMMC debe distanciarse inmediatamente de estos bufetes de abogados. Contratar asesores legales asociados con la arrogancia institucional y la mala conducta demostrada es políticamente insostenible y daña la confianza pública en la atención médica.
4- Tribunal de Justicia: El Tribunal ya ha tomado las medidas pertinentes al incluir el caso del demandante en la lista de espera para una audiencia con una celeridad sin precedentes.
Esto demuestra que el Tribunal reconoce la gravedad de la situación y busca resolver el caos.
Investigación Pública Independiente y Protección del Demandante: Una investigación independiente dirigida por investigadores externos debe revisar la gestión de las quejas por parte del Colegio de Abogados en Curaçao, los acuerdos de SMMC sobre conflictos de intereses y la cultura general de exclusión dentro del sector legal. Se debe otorgar protección inmediata al demandante y a todos los testigos, evitando la intimidación, las represalias o la manipulación procesal durante la investigación.
El analista de riesgos, con formación colombiana, ha expuesto la corrupción de la élite. Ahora depende de las autoridades responsables demostrar que el Estado de derecho se aplica a todos en Sint Maarten.
















