“A pesar de cada tormenta, Sint Maarten se mantiene más fuerte”
Philipsburg, St. Maarten — Hace treinta años, el huracán Luis cambió el curso de la historia de Sint Maarten. Hoy, el Primer Ministro Dr. Luc Mercelina reflexiona sobre la trayectoria de resiliencia, recuperación y renovación que ha definido a la isla desde entonces.
“Cuando el huracán Luis azotó la isla en 1995, dejó tras de sí destrucción, angustia e incertidumbre. Pero incluso en los momentos más oscuros, nuestro pueblo demostró al mundo lo que significa resurgir de los escombros. Treinta años después, nos detenemos para honrar ese espíritu, reflexionar sobre nuestra trayectoria y renovar nuestro compromiso con el futuro más brillante que nuestro país merece”.
El Primer Ministro reconoció que, si bien se ha avanzado en la reconstrucción de infraestructura, el fortalecimiento de las instituciones y la diversificación de oportunidades, Sint Maarten ha enfrentado constantes dificultades. Desde los huracanes Irma y María hasta la pandemia mundial de COVID-19, cada crisis ha puesto a prueba la resiliencia de la isla.
“Hemos reconstruido hogares, reabierto negocios y restaurado vidas, pero también conocemos muy bien los reveses. Irma y María nos recordaron nuestra vulnerabilidad, y la pandemia trajo nuevos desafíos a nuestra economía y nuestra forma de vida. Sin embargo, a pesar de todo, la determinación inquebrantable de los habitantes de Sint Maarten nunca ha flaqueado”.
El Primer Ministro Dr. Mercelina destacó la importancia de aprender de las experiencias pasadas para asegurar un futuro más sólido y sostenible. Enfatizó la necesidad de continuar invirtiendo en resiliencia, energía renovable, atención médica y diversificación económica para garantizar que Sint Maarten no solo sobreviva a las tormentas, sino que prospere tras ellas.
“El progreso no se mide solo en lo que reconstruimos, sino en cómo nos preparamos. Cada lección de Luis, Irma, María y el COVID-19 debe guiarnos para crear sistemas que protejan a nuestra gente, empoderen a nuestro país y salvaguarden el futuro de nuestros hijos”.
Para concluir, el Primer Ministro instó a la unidad y la responsabilidad colectiva a medida que nuestro país avanza: “Hace treinta años, Luis nos sacudió, pero no nos quebró. Irma nos dejó cicatrices, pero no nos silenció. El COVID-19 nos aisló, pero no nos dividió. Agradezcamos también a nuestro creador por dónde estamos hoy.
Debemos mirar atrás con humildad y mirar adelante con esperanza. Juntos, seguiremos fortaleciéndonos porque la mayor fortaleza de Sint Maarten siempre ha sido, y siempre será, su gente”.
















