PHILIPSBURG, St. Maarten – Nuestra comunidad se vio conmocionada una vez más por la desgarradora noticia del fallecimiento de un dedicado agente de seguridad que, por razones desconocidas, se quitó la vida.
Quiero aprovechar este momento para expresar mis más sinceras condolencias a su familia, colegas, seres queridos y a todos los afectados por esta pérdida. No hay palabras que puedan aliviar el dolor, pero sepan que los tengo presentes en mi corazón en estos momentos tan difíciles.
La salud mental no es una debilidad, es una realidad con la que muchos luchan en silencio a diario. Como sociedad, debemos mejorar en reconocer, apoyar y abordar las cargas mentales y emocionales que las personas soportan a diario.
A quienes estén pasando por dificultades, sepan que no están solos. Hay ayuda, hay esperanza y hay personas que se preocupan. Los pensamientos suicidas son una señal de profundo sufrimiento, no de fracaso, e insto a quienes estén enfrentando dificultades abrumadoras a que se acerquen, hablen y permitan que otros los apoyen.
Que este momento nos recuerde la importancia de la compasión, la comprensión y la concienciación sobre la salud mental. Juntos, debemos crear un entorno donde buscar ayuda no solo sea aceptado, sino también alentado.
Que el alma del oficial caído descanse en paz, y que, como nación, nos levantemos para asegurar que nadie más sufra en silencio.
















