PHILIPSBURG, St. Maarten – El Parlamentario Egbert J. Doran expresó su profunda preocupación por el plan del gobierno de introducir una retención del 10% sobre dividendos a partir del 1ro de enero de 2026. Según el Parlamentario Doran, la decisión es prematura y desconectada de la realidad actual que enfrentan la economía y la población de Sint Maarten. Señaló los efectos persistentes del huracán Irma, las crisis socioeconómicas del COVID-19 y la ausencia de un alivio fiscal real para la población como razones claras de por qué este es el peor momento para introducir una carga fiscal adicional.
El Parlamentario Doran señaló que esta nueva medida, anunciada por la Ministra de Finanzas como parte del próximo presupuesto nacional de 2026, parece avanzar sin una consulta pública significativa ni una notificación formal a las empresas y accionistas que se verán directamente afectados. Enfatizó que este tipo de decisión, que afecta al emprendimiento local, a las empresas familiares y a las pequeñas empresas que ya atraviesan dificultades, no debe aprobarse precipitadamente sin diálogo ni el debido proceso.
“Lo más preocupante”, añadió Doran, “es que el gobierno intenta aumentar los ingresos sin ofrecer a la población de Sint Maarten ningún tipo de alivio a cambio”. El país no ha visto una estrategia fiscal integral, ningún plan para reducir el costo de la vida, ninguna reducción del impuesto al combustible ni incentivos significativos para la inversión o el crecimiento económico. Sin embargo, una retención del 10% sobre los dividendos ha cobrado repentinamente prioridad. Para muchos empresarios, esto significa que las ganancias que ya estaban gravadas con una tasa del 34,5% ahora enfrentarán un gravamen adicional simplemente por su distribución, lo que crea una carga fiscal combinada de más del 43%, sin exenciones ni incentivos para la reinversión a la vista.
Doran enfatizó además que la forma en que se está introduciendo este impuesto, mediante declaraciones públicas vagas sin un marco publicado, notas explicativas ni divulgación a las partes interesadas, plantea importantes preocupaciones de gobernanza. Da la impresión de una toma de decisiones precipitada en lugar de una política bien coordinada orientada al crecimiento sostenible. Cuestionó cómo espera el gobierno que las empresas se preparen para tal cambio con solo seis meses restantes de año y sin orientación.
“Cada vez es más evidente”, declaró Doran, “que el gobierno no cuenta con una estrategia coherente de alivio fiscal o económico”. Se les pide a los habitantes de Sint Maarten que absorban más presión financiera sin recibir nada a cambio. No existe un plan de inversión para la creación de empleo, ni una reducción de las cargas administrativas para las pequeñas empresas, ni claridad sobre cómo este impuesto se alinea con los objetivos generales de reforma. La retención de impuestos sobre dividendos parece ser simplemente otra maniobra para extraer ingresos de la misma base sobrecargada que sigue impulsando la economía de crisis en crisis.
El Parlamentario Doran declaró que solicitará mayor claridad y respuestas directas de la Ministra de Finanzas durante el debate público sobre el presupuesto de la semana.
















