PHILIPSBURG, Sint Maarten – En nombre de mi familia y el mío propio, expreso mis más sinceras condolencias a las familias y seres queridos que han sufrido una profunda pérdida. Les acompañamos en estos momentos difíciles.
También deseo expresar mi más sentido pésame a la comunidad dominicana, tanto aquí en Sint Maarten como en el extranjero. Los sucesos del 8 de abril quedarán grabados para siempre en nuestra memoria como un día de dolor colectivo, en el que recordamos y honramos a nuestros hermanos y hermanas caribeños.
En momentos como estos, recordamos los profundos lazos que nos unen a través de naciones, culturas y comunidades. Sigamos apoyándonos mutuamente, no solo en el dolor, sino también en los días venideros, cuando nuestros corazones comiencen a sanar y nuestras heridas se recuperen lentamente.
Que la fuerza de la unidad y la compasión nos acompañen como testimonio de quienes perdieron la vida. “Que Dios nos bendiga a todos”.
















