PHILIPSBURG, St. Maarten – Al iniciar el Mes de la Historia Negra, lo hacemos con profunda reflexión, profundo respeto y un propósito renovado. Este mes es un momento sagrado para honrar la fuerza, la resiliencia y el espíritu inquebrantable de las personas negras, cuyos sacrificios, luchas y triunfos han forjado el curso de la historia y continúan influyendo en nuestro mundo actual.
El Mes de la Historia Negra es más que un recuerdo: es un reconocimiento. Es el reconocimiento de los antepasados que soportaron la esclavitud, el colonialismo y la injusticia sistémica, pero que se levantaron con valentía y dignidad para sentar las bases para las generaciones venideras. Su legado perdura en nuestra cultura, nuestras comunidades y en nuestra determinación colectiva de exigir justicia, igualdad y oportunidades.
Aquí en Sint Maarten, la historia negra no es distante ni abstracta; está viva dentro de nosotros. Se refleja en nuestro idioma, nuestras tradiciones, nuestra fe, nuestra música y nuestro inquebrantable sentido de comunidad. Al iniciar este mes de conmemoración, debemos renovar nuestro compromiso de enseñar a nuestros jóvenes la verdad de su Historia, empoderándolos con orgullo de quienes son y confianza en lo que pueden llegar a ser.
Animo encarecidamente a nuestras escuelas e instituciones educativas a que adopten plenamente el Mes de la Historia Negra creando oportunidades de aprendizaje significativas para nuestros niños, el futuro de esta generación. Es esencial que los estudiantes aprendan la historia detrás del Mes de la Historia Negra, las luchas sufridas, las victorias logradas y las contribuciones globales y locales de las personas negras. A través de la educación, el diálogo y la participación cultural, podemos asegurar que nuestros niños crezcan informados, empoderados y orgullosos de su herencia.
Saludo a los educadores, defensores culturales, historiadores y líderes comunitarios que continúan preservando nuestras historias y elevando a nuestra gente. Su trabajo garantiza que nuestra historia no se borre, que nuestras voces no se silencien y que nuestro futuro se mantenga firmemente arraigado en la verdad y la fuerza.
Al entrar en el Mes de la Historia Negra, honremos nuestro pasado con reverencia, enfrentemos nuestro presente con valentía y forjemos nuestro futuro con orgullo y determinación. Que este mes inspire la reflexión, el diálogo y la acción decisiva hacia una sociedad más justa y empoderada para todos.
















