Philipsburg, Sint Maarten – La Parlamentaria Sarah A. Wescot-Williams presentó una propuesta al Comité Parlamentario de Consejos de Distrito solicitando la exploración y puesta en marcha de un Fondo de Desarrollo Distrital Impulsado por la Comunidad, un enfoque impulsado por el Parlamento que busca fortalecer la participación de los residentes en mejoras distritales a pequeña escala en Sint Maarten.
La propuesta responde a la demanda recurrente de las comunidades de una mayor participación en la configuración de su entorno inmediato, en particular mediante proyectos prácticos como el embellecimiento, la mejora del alumbrado, la modernización de las áreas de juego y la creación de espacios públicos más seguros.
“Las comunidades saben lo que necesitan sus distritos”, afirmó la Parlamentaria Wescot-Williams. “Cuando los residentes tienen oportunidades estructuradas para identificar prioridades y contribuir a las soluciones, con el apoyo de la transparencia y una supervisión adecuada, los resultados son más visibles, confiables y sostenibles”.
La Parlamentaria Wescot-Williams explicó que la iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para fomentar un Parlamento más independiente y proactivo.
“Estoy intentando por todos los medios que las cosas sucedan, centrándome en lo que el propio Parlamento puede impulsar”, declaró. “Ya no me limito a hacer preguntas y esperar respuestas. Con demasiada frecuencia, para cuando se dan las respuestas, ya hay nuevos desarrollos que compiten por captar la atención”.Reconoció que este desafío es compartido por todos los escaños parlamentarios.
“He dicho públicamente que comprendo el dolor de mis colegas”, añadió Wescot-Williams. “Pero como representantes del pueblo, debemos seguir buscando soluciones que nos permitan actuar, incluso dentro de las limitaciones que enfrentamos”.
A partir de su experiencia, señaló que anteriormente propuso al gobierno un proyecto piloto de Ciudad Inteligente, un concepto que fue aceptado, pero que nunca se desarrolló más allá de eso.
“Esa experiencia subrayó la importancia del seguimiento institucional”, afirmó. La estructura de comisiones del Parlamento nos brinda la oportunidad de ir más allá del simple respaldo y liderar activamente iniciativas que puedan generar resultados tangibles.
El fondo comunitario propuesto se centraría en microproyectos con alto impacto comunitario, identificados por los residentes y los consejos del distrito y con un presupuesto transparente. La financiación podría financiarse mediante una combinación de contribuciones públicas, la participación del sector privado, organizaciones comunitarias y miembros de la diáspora.
Según la propuesta, el Fondo de Desarrollo de Sint Maarten (SMDF) u otro instrumento público adecuado podría actuar como gestor fiduciario y administrativo, garantizando una gestión financiera sólida, el cumplimiento normativo y una implementación transparente.
Los elementos clave de la propuesta incluyen:
• Identificación comunitaria de las prioridades del distrito
• Proyectos a pequeña escala con presupuestos claros
• Cofinanciamiento público-privado y comunitario
• Supervisión financiera y administrativa independiente
• Informes públicos sencillos sobre el progreso y los resultados del proyecto
Paralelamente, la propuesta insta al Comité a invitar formalmente al SMDF a informar al Parlamento sobre cualquier iniciativa de desarrollo participativa o impulsada por la comunidad, existente o planificada. Esto facilitaría la alineación, la colaboración y la ampliación, a la vez que reforzaría el papel de los Consejos de Distrito como facilitadores de la gobernanza participativa.
“Esta iniciativa no pretende reemplazar ninguna iniciativa de desarrollo actual”, enfatizó Wescot-Williams. “Se trata de complementarlas, fortalecer la apropiación ciudadana y traducir la participación comunitaria en mejoras visibles a nivel de distrito”.
La propuesta del diputado recomienda:
- Respaldo del concepto comunitario por parte del Comité como iniciativa piloto
- Una invitación formal al SMDF para informar al Parlamento
- Desarrollo de un marco práctico en colaboración con los ministerios y las partes interesadas pertinentes
- Selección de uno o dos distritos para la implementación piloto en 2026.
“Si queremos renovar la confianza y lograr un progreso visible, debemos utilizar las herramientas que ya tenemos a nuestra disposición”, concluyó Wescot-Williams. “Esta propuesta refleja la responsabilidad del Parlamento de facilitar soluciones que las personas puedan ver y sentir en sus propias comunidades”.















