PAÍSES BAJOS (LA HAYA) – La Ministra Plenipotenciaria, Su Excelencia Dra. Gracita R. Arrindell, representó al pueblo y al Gobierno de Sint Maarten en el servicio de bienvenida el viernes 16 de enero de 2026, de Hamilton “Hammy” Leopold Richardson, nacido en Sint Maarten.
Richardson fue una figura emblemática en la historia del béisbol holandés. Llegó a los Países Bajos a principios de la década de 1960 y rápidamente se convirtió en una figura transformadora para el Sparta de Róterdam y el béisbol en todo el país. Conocido por su excepcional velocidad y destreza defensiva en los jardines, Richardson jugó para el Sparta de 1963 a 1974, período en el que contribuyó a definir la “época dorada“ del club.
Siempre hay un momento y un lugar para honrar y celebrar a nuestros héroes. Recuerdo con cariño la última vez que vi a ‘Hammy‘ en su casa, cerca del Complejo Deportivo Raoul Illidge en Sint Maarten, hace décadas. Su sonrisa contagiosa, sus ojos brillantes y su perdurable legado como jugador, entrenador y embajador deportivo excepcional seguirán inspirando a quienes deja atrás y a las generaciones venideras.
“A través de su trabajo, sentó las bases para el empoderamiento, la disciplina y la unidad de la juventud, recordándonos que el deporte sigue siendo una herramienta poderosa para construir una nación más fuerte“, declaró el domingo Su Excelencia la Ministra Plenipotenciaria, Dra. Gracita R. Arrindell.
Fue una pieza clave de los legendarios equipos Sparta que dominaron la Hoofdklasse holandesa, contribuyendo significativamente a nueve campeonatos nacionales durante su mandato. Su estilo de juego, caracterizado por tácticas de “pequeña bola“ y un agresivo corrido de bases, fue revolucionario para la liga holandesa de la época, lo que le valió el apodo de “Hammy“ y el profundo respeto de la afición y sus compañeros. Por igual.
Más allá de su éxito a nivel de clubes, Richardson fue un pilar de la Selección Nacional de Países Bajos, representando al país en numerosos Campeonatos Europeos. Su debut internacional marcó el comienzo de una carrera histórica en la que ayudó al equipo “Naranja“ a conseguir múltiples títulos europeos, consolidando a Países Bajos como una potencia del béisbol continental.
La presencia de Richardson en la selección nacional fue más que simplemente atlética; fue un pionero que allanó el camino para que otros jugadores caribeños de Sint Maarten, Aruba y Curaçao se integraran y elevaran el béisbol holandés.
Tras su activa carrera como jugador, Richardson siguió siendo una figura venerada en la comunidad deportiva de Róterdam y un embajador de por vida de la organización Sparta.
Su fallecimiento a los 85 años marca el final de una era para el béisbol holandés, pero su historia permanece entretejida en la esencia del deporte en los Países Bajos, recordado como un hombre que trajo el estilo caribeño y la excelencia profesional a los campos de Róterdam.
Richardson fue nombrado caballero en la Orden del Mérito de Oranje-Nassau.
FOTO: Su Excelencia la Ministra Plenipotenciaria, Dra. Gracita Arrindell, firmando el libro de condolencias.
















