PHILIPSBURG, St. Maarten – Tras los devastadores impactos de los huracanes Irma y María en 2017, Sint Maarten ha emprendido un camino crucial hacia la construcción de un futuro más seguro y sostenible. Como Primer Ministro, reconozco que uno de los componentes clave de nuestro Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) es la transformación de la capacidad de nuestro gobierno para brindar servicios digitales eficientes y eficaces a nuestros ciudadanos y empresas. Esta transformación no es una simple actualización tecnológica; es un cambio fundamental en la forma en que servimos al público.
Todos recordamos cómo las medidas de distanciamiento social durante la pandemia de COVID-19 obligaron a los Centros de Servicios Públicos a limitar su horario laboral, lo que interrumpió significativamente la prestación de servicios. Para agravar el problema, muchos funcionarios tuvieron dificultades para trabajar a distancia, ya que dependían principalmente de sus dispositivos personales para la conectividad. Esta falta de infraestructura provocó que la prestación de servicios públicos se paralizara prácticamente por completo, con una capacidad limitada para procesar servicios en línea.
Sin embargo, en medio de estos desafíos, Sint Maarten se destacó como el primer país del Caribe en aprobar una ley en el Parlamento de forma virtual, demostrando resiliencia y adaptabilidad ante la adversidad.
Aunque la vida ha vuelto a la normalidad, las lecciones de los últimos años siguen vigentes, destacando la urgente necesidad de impulsar la transformación digital en Sint Maarten.
¿Cómo estamos ahora?
A pesar del progreso logrado en el establecimiento de un modelo integral para la prestación de servicios públicos, Sint Maarten aún enfrenta importantes obstáculos en su camino hacia la digitalización.
El Departamento del Centro de Servicios Públicos se creó en 2010 con el objetivo de optimizar los servicios gubernamentales; sin embargo, una década después, muchas reformas necesarias siguen incompletas, lo que impide que se desarrolle todo el potencial de estos centros. Varios desafíos clave obstaculizan este progreso.
En primer lugar, existe una falta de leyes, regulaciones y políticas integrales que faciliten la transición a los servicios digitales, en particular en aspectos críticos como la identidad digital, los pagos, la privacidad y la seguridad de los datos.
En segundo lugar, la dependencia de Sint Maarten de aplicaciones y sistemas gubernamentales obsoletos y aislados plantea importantes desafíos para la prestación eficaz de servicios públicos. Estos sistemas heredados, desarrollados independientemente para departamentos específicos, obstaculizan la comunicación eficiente y el intercambio de datos entre diversas agencias gubernamentales. Si un ciudadano necesita solicitar un permiso o una licencia, deberá navegar por varios sistemas, cada uno de los cuales requiere la presentación de la misma información por separado. Esto no solo prolonga la duración de la prestación de los servicios, sino que también aumenta la probabilidad de errores y omisiones, y crea duplicados de los mismos datos, lo que complica aún más el proceso.
Finalmente, muchos ciudadanos y empresas se enfrentan a la constante evolución de la tecnología detrás de los servicios digitales, lo que limita su capacidad para aprovecharlos.
Los beneficios de la transformación digital
La transformación digital ofrece un enorme potencial para Sint Maarten. Una infraestructura digital más avanzada y un servicio público digitalizado, donde los servicios gubernamentales son accesibles en línea, optimizados y responden a las necesidades de los ciudadanos, permiten una tramitación más rápida y eficiente de servicios esenciales como permisos comerciales, pasaportes y licencias de conducir. Al eliminar largas colas y retrasos, los ciudadanos pueden acceder cómodamente a estos servicios en línea, reduciendo significativamente el tiempo dedicado a interactuar con las oficinas gubernamentales. Esta transformación digital también facilita respuestas más rápidas a las consultas públicas, mejorando la interacción con el gobierno y fomentando una mayor confianza y transparencia en la comunidad.
La transformación digital de Sint Maarten también enfatiza la resiliencia, específicamente la resiliencia de los sistemas y las redes de comunicación.
En una región propensa a fenómenos meteorológicos extremos, las redes y los sistemas deben funcionar antes, durante y después de los desastres. Los sistemas digitales deben rastrear datos meteorológicos en tiempo real, recursos de población y respuesta a emergencias. Después de un desastre, esto garantiza que la ayuda se distribuya de manera más eficaz y que las medidas de seguridad pública se implementen con rapidez, ayudando a las comunidades a recuperarse más rápidamente después de desastres naturales. Estos avances hacen que la gobernanza sea más transparente, eficiente y receptiva, mejorando en última instancia la calidad de vida de todos los ciudadanos.
También considero que la transformación digital actúa como catalizador del crecimiento y la innovación para las empresas de Sint Maarten. Al optimizar los procesos y mejorar el acceso a los servicios digitales, las empresas pueden operar de forma más eficiente, reduciendo costes y permitiéndoles innovar con mayor rapidez. Una infraestructura digital mejorada atrae inversiones, ya que las empresas buscan ubicaciones que admitan capacidades tecnológicas modernas.
Esta transición digital puede impulsar nuevos modelos de negocio, crear oportunidades de empleo y, en última instancia, contribuir a una economía más resiliente y diversificada, mejor preparada para afrontar los retos futuros.
¿Cómo Sint Maarten está adoptando la transformación digital? En 2022, nuestro país presentó su primera Estrategia Digital y lanzó el Proyecto de Transformación del Gobierno Digital. El proyecto busca mejorar la gobernanza digital en Sint Maarten y mejorar la accesibilidad y la eficiencia de determinados servicios públicos para ciudadanos y empresas.
La iniciativa abarca tres componentes clave. En primer lugar: se centra en fortalecer las políticas de gobernanza digital, garantizando que las iniciativas se ajusten a los estándares legales y éticos, a la vez que se protegen los derechos y la privacidad de los ciudadanos. Esto incluye reforzar la ciberseguridad del gobierno para protegerse contra amenazas y capacitar a los usuarios para identificar riesgos. En segundo lugar: el proyecto busca construir plataformas digitales para mejorar la prestación de servicios, introduciendo soluciones de identidad digital para la interacción con el gobierno mediante inicio de sesión único, transacciones en línea seguras y actualizando el hardware y el software para optimizar la red de área amplia del gobierno, garantizando así la conexión de los servicios críticos durante emergencias. En tercer lugar: la iniciativa busca transformar los Centros de Servicios Públicos de Philipsburg y Simpson Bay mediante la modernización de su infraestructura y la implementación de capacitación en alfabetización digital. Prevemos que más de 40,000 personas y 17,000 empresas registradas se beneficiarán del proyecto y accederán a servicios públicos más eficientes.
Entre los logros recientes del proyecto se incluye la instalación de dos Estaciones de Referencia de Operación Continua (CORS), que completan una red de cobertura integral en toda la parte neerlandesa de la isla.
Estas estaciones proporcionan datos de ubicación precisos, lo que permite a Kadaster producir mapas de alta calidad, esenciales para la planificación urbana informada, el desarrollo de infraestructuras y la gestión eficaz del territorio. Esta capacidad cartográfica mejorada impulsa el crecimiento sostenible y la mejora de los servicios públicos.
El trabajo de digitalización de los registros gubernamentales está en marcha, sentando las bases para un servicio público más eficiente y accesible. Más de 150 funcionarios, que representan el 15% de la fuerza laboral del servicio público, han completado con éxito una capacitación integral en ciberseguridad. Esto les capacita para proteger la información confidencial y mantener sólidos estándares de seguridad de datos en todos los servicios públicos.
Además, el próximo año se lanzarán programas de alfabetización digital tanto para funcionarios como para ciudadanos, garantizando que todos puedan navegar y beneficiarse de las herramientas digitales con confianza.
La transformación digital no es solo una respuesta a las crisis; es esencial para el crecimiento y la resiliencia a largo plazo de Sint Maarten. Al adoptar las tecnologías digitales, la isla puede mejorar la eficiencia, impulsar el crecimiento económico y fomentar la participación ciudadana.
El Proyecto de Transformación Digital representa un avance significativo en este camino, sentando las bases para un futuro más prometedor para todos los que consideramos esta isla nuestro hogar.
















