PHILIPSBURG, St. Maarten – Esta declaración del Consejo de Supervisión de NV GEBE responde a las recientes peticiones de dimisión y a la preocupación pública sobre el rendimiento de la empresa. El Consejo enfatiza que los desafíos actuales, incluyendo el impacto del ciberataque de 2022, los continuos cortes de electricidad y los retrasos en la presentación de informes, se derivan de decisiones y omisiones pasadas. Desde entonces, la nueva alta dirección y el nuevo Consejo han realizado importantes esfuerzos para restablecer los sistemas, fortalecer la gobernanza y preparar inversiones esenciales.
El Consejo advierte que la interferencia política y las reducciones tarifarias infundadas podrían socavar la estabilidad financiera de la empresa, e insta a todas las partes interesadas a trabajar de forma constructiva para garantizar un suministro energético fiable y sostenible para Sint Maarten.
El ciberataque
En marzo de 2022, NV GEBE sufrió un ciberataque devastador que comprometió gravemente datos críticos de clientes, registros de facturación y sistemas financieros. Sin embargo, no es preciso afirmar que esta crisis fue culpa nuestra; más bien, fue heredada por este Consejo.
El actual Consejo de Supervisión y Gerente Interino, el Sr. Troy Washington, asumió la responsabilidad a finales de 2022, mucho después del incidente.
El ciberataque fue un accidente inminente. Los gerentes y consejos de supervisión anteriores no llevaron a cabo las auditorías y medidas de seguridad informáticas recomendadas explícitamente, lo que creó vulnerabilidades que el ataque aprovechó. Su inacción condujo al ciberataque, que destruyó las bases de datos, ya que no existían copias de seguridad recientes.
La restauración de los sistemas implicó la creación de una nueva infraestructura de seguridad informática y la reconstrucción de los registros y bases de datos de los clientes correspondientes al período sin copias de seguridad. Fue un esfuerzo enorme y laborioso, realizado con dedicación y un compromiso excepcional por parte del gerente interino y nuestro personal, cuya resiliencia merece elogios, no críticas.
Las ICT no fueron la única área descuidada; el día de la filtración de datos en 2022, NV GEBE acababa de emitir el estado financiero auditado de 2019. Por lo tanto, también nos topamos con un enorme retraso en la presentación de informes financieros. Desafíos de la Generación de Energía
Los frecuentes apagones de 2024 no fueron inesperados; fueron el resultado previsible de años de subinversión, negligencia constante e interferencia política. Gran parte de los equipos de generación de energía (grupos electrógenos) de NV GEBE tiene más de 25 años, superando su vida útil operativa habitual.
El desvío de recursos financieros a proyectos gubernamentales no relacionados y las propuestas de financiación no aprobadas limitaron la capacidad de la empresa para mantener y modernizar su infraestructura y sistemas informáticos, e invertir en recursos humanos.
La negligencia generalizada mencionada anteriormente dejó a NV GEBE en una situación de vulnerabilidad financiera, impidiéndole obtener financiación externa esencial para inversiones de capital cruciales. El discurso del Gobierno culpa a la Junta Directiva actual, pero esto no es justo ni preciso; no obstante, hemos sido proactivos y seguimos implementando medidas para afrontar estos desafíos.
Junto con la dirección interina mencionada anteriormente, desarrollamos un plan de inversión de capital a largo plazo, que incluyó la identificación y la colaboración con inversores institucionales para financiar la iniciativa.
El éxito de esta iniciativa dependía de la resolución de varios problemas heredados.
- Restablecimiento de la facturación (estado: completado)
- Eliminación del atraso en los estados financieros (estado: 2020-2022 completado y 2023-2024 pendiente de finalización este año)
- Garantizar una infraestructura de TI segura y un marco práctico de continuidad de negocio (estado: completado)
- Salvaguardar la estabilidad de la gobernanza corporativa proponiendo al Gobierno la designación de un equipo directivo permanente (estado: completado desde el 31 de julio de 2024). La Dirección y el Consejo de Administración cumplieron con su parte, pero a pesar de estas medidas proactivas, los repetidos retrasos, completamente innecesarios, de más de un año (!) por parte del Gobierno en el nombramiento de un equipo directivo permanente han dañado la confianza de los grupos de interés, además de afectar la estabilidad operativa.
Hasta la fecha, la decisión de los accionistas sobre el nombramiento de un equipo directivo permanente sigue pendiente. En realidad, el proceso tardó tanto que el candidato a director de operaciones se retiró tras aceptar otro puesto y, lamentablemente, el candidato a director general falleció.
Queremos señalar que, en ese momento, ambos candidatos nominados para los puestos de director general y director de operaciones eran locales.
Como Consejo de Supervisión, creemos importante destacar estos problemas de gobernanza que han socavado gravemente la estabilidad de NV GEBE. Esta persistente incertidumbre dificulta la capacidad de NV GEBE para obtener financiación a largo plazo y planificar estratégicamente.
















