ORANGESTAD, St. Statia – El Consejo Ejecutivo ha puesto formalmente a la biblioteca pública de la isla bajo una supervisión más estricta tras las preocupaciones sobre su gestión y operaciones.
Una carta enviada a la Junta de la Biblioteca describe problemas de larga data, incluida la falta de transparencia en la gobernanza, la falta de modernización de las estructuras operativas y el incumplimiento de las obligaciones de presentación de informes financieros. A pesar de las reiteradas ofertas de asistencia del Gobierno, la Junta ha declinado el apoyo y ha solicitado financiación adicional.
La intervención se produce tras consultas con el Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia (OCW) y la Biblioteca Nacional, citando los requisitos legales de la Ley de Bibliotecas Públicas. Según estas disposiciones, las bibliotecas públicas deben defender los valores de accesibilidad, independencia y desarrollo educativo.
Como resultado, se designará un equipo de proyecto durante seis meses para supervisar los asuntos de la biblioteca, desarrollar un plan estructurado para la gobernanza y garantizar el desarrollo del personal. Durante este período, se proporcionará apoyo financiero mensualmente para cubrir las operaciones esenciales. La decisión tiene como objetivo salvaguardar el papel de la biblioteca al servicio de la comunidad y garantizar el cumplimiento de las normas nacionales para bibliotecas públicas.