La presencia china ha aumentado, pero hay pocas pruebas de una mayor influencia del Estado chino
HAGUE – El martes 6 de octubre se publicará y presentará el nuevo informe de investigación titulado *Chinese Presence and Geopolitical Resilience in the Caribbean Parts of the Kingdom of the Netherlands* (Presencia china y resiliencia geopolítica en las partes caribeñas del Reino de los Países Bajos). El estudio examina la presencia china en Aruba, Bonaire, Curaçao, Saba, St. Eustatius y St. Maarten, y utiliza este análisis para identificar vulnerabilidades y oportunidades más amplias con el fin de fortalecer la resiliencia geopolítica y económica.
La presencia china en las islas ha crecido en las últimas décadas, especialmente a través de la migración, el emprendimiento y la actividad económica privada. Al mismo tiempo, el estudio encuentra pocas pruebas de que la influencia del Estado chino haya aumentado sustancialmente. Por ello, un principio clave en todo el informe es la distinción entre presencia e influencia: la presencia económica o social no implica automáticamente una influencia política o dirigida por el Estado.
El análisis también muestra que, al tratarse de economías insulares pequeñas y abiertas, las islas dependen en gran medida de actores externos en ámbitos como las importaciones, la energía, la infraestructura digital, la logística, el turismo y la seguridad.
En consecuencia, el informe va más allá de China y ofrece orientaciones prácticas para fortalecer la resiliencia, tales como comprender mejor y diversificar las dependencias, reforzar el intercambio de información y la supervisión, y mejorar la cooperación dentro del Reino respetando al mismo tiempo las distintas responsabilidades y la autonomía de los países y entidades públicas.
La investigación fue realizada en el marco de la *China Knowledge Network* (Red de Conocimiento sobre China) por investigadores del instituto Clingendael, en colaboración con investigadores locales y expertos con amplia experiencia en la región del Caribe. El estudio se basa en 43 entrevistas con diversas partes interesadas, incluidos responsables políticos, empresarios, miembros de la comunidad china y representantes de organizaciones públicas y privadas.
Estas perspectivas locales fueron fundamentales para situar los datos formales y los acontecimientos geopolíticos más amplios en el contexto específico de cada isla.










































